El ramo de Letizia vino precedido por cierta polémica ya que se organizó un concurso teórico para elegir su ramo y se enviaron propuestas diversas a la Casa Real. Algunos integrantes del gremio de floristas además se sintieron molestos por la elección definitiva de la princesa, la floristeria Rafia.
Lo que sí es cierto es que el ramo es un tanto extraño, ya que combina flores de gran tamaño con una pequeña tendencia al racimo y una simetría dudosa, además de un lazo salmón al que no encuentro ninguna explicación. No obstante, las propuestas sacadas del concurso dan verdadero pánico.
Al término de la boda, Letizia ofreció su ramo a la Virgen de Atocha, siguiendo la tradición de la familia real española.

