Vamos a ver si retomamos un poco este blog con los temas habituales y otros nuevos, como por ejemplo películas y series de televisión centradas en bodas.
El pasado domingo, concluyó en la cadena de televisión española Cuatro la teleserie llamada Cuestión de Sexo. Dicha serie trata sobre los enredos sentimentales y sexuales derivados de tres parejas de mediana edad, una de las cuales quedó divorciada tras la primera temporada, Diego y Alba.
Ambos personajes se han desarrollado por separado bastante bien, pero al final de esta segunda temporada, los guionistas dieron un tremendo volantazo y volvieron a enamorar a los personajes de una manera creo un tanto forzada.
Así las cosas, el último episodio trata de la boda de Alba con su novio, el psicólogo argentino Bernardo; y de la posibilidad de que esta sea interrumpida y detenida por Diego. La escena de la boda estuvo tratada de una manera un tanto torpe, con situaciones excesivamente caricaturizadas e irreales que no servían para mantener o hacer crecer el clímax hasta la teórica entrada de Diego en escena. Éste, acompañado por su hija, no consigue dar con la sala del juzgado donde se celebra el matrimonio dado que, según un alguacil, se celebran 9 a la vez (?). De esta manera Diego irrumpe en varios matrimonios: dos jóvenes, dos hombres, unos ancianos... pero cuando llega al su destino, la boda ya se ha producido, no sin antes ocurrir una extraña escena de desmayo de otro de los personajes que trataba de dar un poco de tiempo a Diego.
No es poca la gente que opina que las bodas civiles son menos glamourosas y solemnes. Con patochadas como la de esta serie, se cargan de razones.