domingo, 13 de abril de 2008

Ramos de novia: Máxima Zorreguieta

El príncipe Guillermo de Holanda y Máxima Zorreguieta se casaron el 2 de febrero de 2002. Todas las flores de la decoración de palacio, así como de ambas bodas (la civil y la religiosa) se encargaron al holandés Johan Weisz, florista "oficial" de la Casa de Orange durante las cuatro últimas generaciones. 

Es un ramo bastante clásico compuesto por tulipanes blancos, lilas, rosas y arbustos en flor que dan un poco de forma de caída, sin llegar a convertirlo en un ramo de racimo. El también sobrio vestido de Valentino combinaba perfectamente con el ramo.El resto de la decoración floral fue acorde con las flores y formas elegidas en este ramo.

No obstante la perfección y sobriedad descrita, algunos floristas se mostraron disconformes por lo excesivamente clásico y sobrio del conjunto floral de la boda, en el que se obviaron las más exóticas y coloridas flores autóctonas de los Países Bajos. En la iglesia se podían ver también miles de flores blancas de diversas especies regaladas por la Asociación de Horticultores.

A mí sin embargo me gusta mucho, es sobrio y elegante y sobre todo creo que añade mucha coherencia al vestido y el resto de ornamentación de la boda. Seguramente Máxima no quería llamar demasiado la atención y mostrarse como una mujer clásica y encantadora, para desterrar los recelos que sobre ella pudieran tener los holandeses debido a la relación que en el pasado tuvo su padre con la dictadura argentina, motivo por el cual no estuvo presente en la boda.